Así lo manifiesta el GSE 2012 (Grupo de Superviviencia Española 2012). Y a ello me adhiero. Si yo tuviera un búnker, posiblemente me habría metido allí ya. Concretamente el día 13 de diciembre de 2011. Me habría librado así de cartas de despido y desdespido. Claro que también me habría perdido alegres vermucetes y comilonas... no sé si merece la pena.
En fin, espero y deseo que antes del 21 de diciembre de 2012 el derecho a un búnker sea tan efectivo como el derecho al trabajo o a la vivienda digna... juas!
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